Es difícil obviar los signos de alerta roja de una nueva recesión, aunque con el futbol lo hemos conseguido, por lo menos durante el último mes. Los signos de alerta roja están en todo y en todas partes. Y me refiero a TODAS PARTES.

PELIGRO INMINETE DEL DESPLOME FINANCIERO Desplome

Solamente, en los últimos días…

La venta de casas nuevas cayó en picado el 33% en los EE.UU. a una tasa anual ajustada estacionalmente a 300.000 unidades. ¡Eso es el número más bajo jamás registrado!

La confianza del consumidor (http://en.wikipedia.org/wiki/Consumer_Confidence_Index) cayó a 52,9 en junio, de 62,7 en mayo, según The Conference Board, y muy por debajo del 62,5 que esperaban los economistas. Un cambio de más de 5% en la confianza del consumidor augura un cambio de dirección brusco para la economía.

Indicador de la actividad manufacturera (fabricación) de la Reserva Federal (RF) de Dallas cayó a – 4 por ciento desde el 2,9 por ciento. (http://www.breitbart.com/article.php?id=D9GD3SMO2&show_article=1) El índice de actividad de la Reserva Federal (RF) de Chicago cayó a 0,21 desde 0,25. El índice de la RF de Richmond cayó a 23 desde 26, mientras que el índice de la RF de Filadelfia cayó a 8 del 21,4, la peor lectura en 10 meses.

¿El mensaje?

Esto no es una crisis aislada, regional. La crisis se extiende por todos los rincones de Estados Unidos.

Más datos extremadamente alarmantes:

El índice semanal del Instituto de Investigación de Ciclo Económico (ECRI por sus siglas en inglés, Economic Cycle Research Institute, http://www.businesscycle.com/about/) de los principales índices, está desplomándose a pesar de la victoria de La Roja y de las predicciones del Pulpo Pericus. Su tasa de crecimiento cayó a – 6.9 por ciento, la peor lectura en un año y muy por debajo del máximo de (28,5 por ciento) en octubre, un cambio de más de 35%. La última vez que este índice se desplomó tal porcentaje, la recesión golpeó a los pocos meses.

Más datos nefastos de verdad:

El Crédito al consumo en los EE.UU. (préstamos de automóviles, tarjetas de crédito, etc.) se desinfló en un catastrófico $ 9.1 mil millones en mayo; sumado a una bajada de abril de 14.9 mil millones dólares. El gobierno americano esta aterrorizado porque la caída de mayo fue cuatro veces mayor de lo que esperaban los economistas.

El índice ISM no manufacturero (sector servicios, http://www.ism.ws/ISMReport/nonmfgROB.cfm)  también se desplomó a 53,8 en junio desde 55,4 en mayo. Eso sugiere que al sector servicios sigue el sector de la fabricación de un precipicio.

Además, un barómetro clave de las tarifas mundiales de transporte, de transporte por barco, llamado Baltic Dry Index, acaba de caer un friolero 4%, ¡31 días consecutivos de descensos! No hemos visto este tipo de disminución desde 2001, y sirve como confirmación aún más de que la economía mundial y la actividad de comercio mundial está en caída libre.

CONCLUSIÓN: ¡Es hora de prepararse para un desplome como pocos que hayamos visto en la historia y una recesión de caída doble de gran alcance! Si sólo fuese que los datos económicos «oficiales» se están agravando, podríamos estar inclinados a descontarlo. Pero no es así…

Las señales del mercado de un riesgo gravísimo de la recesión sistémica son inconfundibles

Como muestra, tomemos los tipos de interés europeos. Los tipos de interés siguen aumentando, a pesar del mayor rescate financiero del Banco Central Europeo nunca visto y a pesar de la promesa explicita por parte de los responsables políticos para comprar deuda pública de los gobiernos para respaldar los precios.

Por ejemplo, el rendimiento español bianual se ha duplicado a 3,28 por ciento desde el 1,51 por ciento. El rendimiento de Grecia a 10 años atravesó de nuevo el nivel del 10 por ciento. Los inversores ya han perdido más del 25% en el último lote del rendimiento de Grecia a 10 años, ¡que Grecia acaba de vender a principios de marzo!

Al mismo tiempo, los inversores están deshaciéndose de euros lo más rápido posible a favor del franco suizo – una moneda refugio típica en tiempos de penuria. Además, los inversores están deshaciéndose del euro a favor del yen japonés, propulsando el tipo de cambio a su mayor nivel en ocho años.

¿Más?

Hace dos semanas, los precios del oro explotaron a 1.265 dólares la onza, el más alto en la historia. Indicadores de volatilidad como el VIX (http://www.cboe.com/International/Spanish/Strategies/Advanced.aspx)  están subiendo rápidamente. Y el índice 500 de Standard & Poor’s acaba de cerrarse por debajo del soporte técnico clave en la zona de 1.040 puntos.

Estas señales son claras e inequívocas, por mucho que ZP y Rajoy, con su malabarismo dialéctico analfabeto, quieran decirnos lo contrario.

Lo que nos están diciendo estos índices, es que a pesar del mayor paquete de estímulo económico en la historia de EE.UU., a pesar de los tipos de interés casi a cero por ciento de la Reserva Federal, a pesar del mayor rescate bancario en la historia y la toma de posesión del gobierno de empresas, desde Fannie Mae y Freddie Mac a General Motors y AIG… la economía esta hundiéndose más que nunca.

Lo que antes era simplemente el RIESGO de una recesión de caída doble, (http://www.saladeinversion.es/futuros/recesion-caida-doble-deflacion-marcan-sentimiento-materias-primas-commodities-cinco-julio/) ahora se ha convertido en REALIDAD. Peor aún, está sucediendo en el mismo tiempo que la crisis de la deuda soberana está cobrando fuerza.

¡Los que siguen insistiendo en que estamos entrando otra vez en un nuevo mercado alcista prescriben la economía vudú! Los economistas más sensatos están de acuerdo en su mayoría, en que es el tipo de mezcla tóxica que podría enviar a la Bolsa de nuevo a los mínimos de 2009 – hasta  los 6.470 puntos para el índice Dow Jones y 667 para el índice Standard & Poor’s 500.

Conclusión: La recuperación económica comprada y pagada con su dinero está llegando a su fin. Es la hora de afrontar una muy pésima realidad, a pesar de que Iker Casillas nos asegura a todos que «gracias a la Roja se ha olvidado la crisis»: que la recesión de caída doble esta aquí, con las consiguientes consecuencias para las acciones, divisas, materias primas, y mucho más.

Más malas noticias

En las últimas dos semanas hemos visto a China desvincular al yuan del dólar, al Reino Unido desplegar medidas de austeridades fiscales históricas, y a Japón sacar a la luz un plan para hacer frente a su carga de deuda masiva.

La reacción instintiva de los mercados fue positiva, es decir, interpretada como una influencia positiva en el crecimiento económico. De hecho, durante algunas semanas en junio los mercados adoptaron todas las sugerencias de la consolidación fiscal después de que:

·    En Grecia se acordara un plan agresivo de austeridad

·    El resto de Europa siguiera los pasos de Grecia, apostando por reducciones drásticas de déficit presupuestario

·    Reino Unido anunciara una subida de impuestos sin precedentes desde los años 70 y recortes en gasto público.

·    Japón siguiera el plan de equilibrar sus cuentas y recortara el déficit.

Sin embargo, que no se equivoquen, todas las medidas de austeridad no viene por elección, sino más bien por las fuerzas del mercado. Cuando los rendimientos de los bonos griegos se dispararon a más de 19 por ciento en mayo, los países con la deuda y el déficit hinchados se pusieron sobre aviso: «Pon tus cuentas fiscales en orden, o se te cierran las puertas de los mercados de bonos públicos».

Mientras tanto, las bolsas estadounidenses, tal vez el mejor barómetro de las expectativas para la salud económica mundial, escalaron a niveles más altos, ganando casi un 10 por ciento en 10 días.

Entonces, la gran pieza del rompecabezas que el mundo había estado esperando, China, anunció que pondría fin a dos años de paridad con el dólar para adoptar una política de tipos de cambio para el yuan – en otras palabras, una revaluación del yuan.

China

China se alejó de la paridad con el dólar a una cesta de valores, demostrando su preocupación por la economía mundial, diversificando el riesgo de tipo de cambio de China. En una economía orientada a la exportación, ¿cual es el riesgo de cambio de China? Obviamente, un yuan más fuerte.

Históricamente, las crisis financieras tienden a reproducirse en crisis de la deuda soberana. Y las crisis de la deuda soberana tienden a conducir a crisis monetarias.

Si China prevé la posibilidad de una crisis de la deuda soberana de crecimiento, las devaluaciones de la moneda mundial y tal vez incluso una muerte del euro, China no querrá que su moneda esta vinculada al dólar… un valor que es más que probable siga fortaleciéndose como apuesta segura en tiempos de crisis.

China es un ardiente defensor de su mercado de exportación. Y un continuo descenso del euro y las posibles caídas de las monedas de sus socios comerciales, hace que las exportaciones de China sean menos asequibles – cuando está vinculado a un dólar EE.UU. cada vez más fuerte.

Los tests de estrés de la banca

De todos los programas de rescate cuestionable que el gobierno estadounidense desplegó a la raíz de la crisis crediticia, el episodio de los «test de estrés» de los bancos es la que más se destaca. La idea era que la Reserva Federal y el Tesoro estadounidense evaluaran si los 19 principales bancos de EE.UU. podrían sobrevivir a una recesión sin erosión catastrófica de su capital. El problema: ¡Las pruebas fueron trucadas y carecían de credibilidad!

Una de las razones principales de por qué salió tan bien el resultado final – y por el resultado final me refiero a la habilidad del gobierno en sostener a las acciones de los bancos – era que el gobierno dejó claro, clarito, que todas las instituciones bancarias en situación de riesgo serían esencialmente rescatados de todos modos. El «fracaso» nunca era una opción.

Mientras tanto…

La RF fue inyectando cientos de miles de millones de dólares en los mercados mediante la compra de hipotecas y bonos del Tesoro con dinero recién creado.
El gobierno estaba ofreciendo créditos fiscales a los compradores de primera vivienda para aumentar artificialmente el mercado de la vivienda.
Y la Administración Obama y el Congreso estaban obsequiando a la economía con casi $ 800 mil millones de dólares en fondos de estímulo.

Resultado: 10 de los 19 bancos considerados, necesitados y con grandes problemas de liquidez, no tenía ningún problema para recaudar los $ 74,6 mil millones requeridos en la capital.

Con la esperanza de lograr los mismos resultados, Europa está llevando a cabo su propio ejercicio de tests de estrés. El Comité de Supervisores Bancarios Europeos (CEBS por sus siglas en inglés, Committee of European Banking Supervisors) está evaluando 91 bancos que representan aproximadamente dos tercios de la industria bancaria de la Unión Europea. Los resultados se darán a conocer el 23 de julio.

No creo que haya duda alguna de que casi todas las instituciones bancarias aprobarán el test con gran éxito. Para el consumo de la «masa sucia» habrá unos pocos chivos expiatorios. Pero en general, los bancos tendrán el sello de aprobación de calidad.

Hacia el futuro

Por un lado, no estamos saliendo de una recesión como cuando estuvimos en el momento de los tests de estrés anteriores. En cambio, ¡estamos deslizándonos en una recesión de caída doble! Eso significa que las tasas de pérdida de crédito están a punto de comenzar a subir de nuevo.

Por otro lado, la crisis del crédito se ha transformado. Estábamos preocupados la última vez por el riesgo de que el crédito PRIVADO hundiese a los bancos. Esta vez estamos preocupados por algo mucho más grave- ¡por la tara de la deuda soberana!

En otras palabras, ¡no son prestatarios individuales de hipotecas o tarjeta de crédito quienes se deslizan hacia la tara, sino los países europeos! Eso es un problema mucho más grave.

Otra diferencia…

En el momento de los tests de estrés en los EE.UU., los gobiernos podrían pedir prestado y gastar todo lo que quisieran para poder rescatar a las instituciones en quiebra. Ahora los vigilantes de bonos están poniendo límites a sus pretensiones histéricas. Están obligando a los países como Grecia, España, Portugal y el Reino Unido a dejar de gastar dinero en instituciones con el riesgo de quiebra.

Por último, pero no menos importante, las hipótesis de los tests de estrés europeos parecen ser demasiado optimistas. Eso significa que, por el contrario, los mercados no tendrán en cuenta resultados demasiado prometedores. Un ejemplo: El Comité de Supervisores Bancarios Europeos (Committee of European Banking Supervisors, http://www.bolsamania.com/noticias-actualidad/pulsos/El-CEBS-anuncia-el-criterio-de-los-stress-tests-de-los-bancos-europeos–0720100707213213.html) va a aplicar un recorte de sólo el 17 por ciento de la deuda soberana griega al calcular las posibles pérdidas bancarias.

Por el contrario, los mercados están sugiriendo que las pérdidas sobre la deuda griega podrían ser tan altas como el 60 por ciento. J.P. Morgan dio a conocer el jueves pasado que algo menos del 25 por ciento en cuanto a las perdidas sería poco realista.

Los bonos españoles, según el criterio de CEBS recibirán un corte absurdo de 3 por ciento, en comparación con un 15 por ciento más realista.

Con todo que estoy contando, os pido por favor, NO enterrar la cabeza en la arena en esta ocasión. Ya he demostrado en el pasado con mis análisis del desplome inmobiliario en España, la subida de oro de $300 la onza a $1000 entre 2005 y 2008, y del desplome financiero mundial hace dos años, qué poco me he equivocado… Porque todo lo que veo, me está diciendo que un nuevo desplome de tamaño cataclísmico está listo para golpear con toda su fuerza.

Paul Krugman, Premio Nobel de economía lo resume de la siguiente forma:

«Me temo que ahora estamos en las primeras etapas de una tercera depresión… Y esta tercera depresión será, ante todo un fracaso de la política. En todo el mundo… los gobiernos están obsesionados por la inflación cuando la verdadera amenaza es la deflación, predicando la necesidad de apretarse el cinturón cuando el verdadero problema es el gasto inadecuado…Después de todo, el desempleo – especialmente el desempleo de larga duración – se mantiene en niveles que han sido considerados catastróficos no hace mucho tiempo, y no muestra signos de bajar rápidamente. Y tanto los Estados Unidos como Europa, están camino de la trampa deflacionaria al estilo de Japón. La única manera de reducir un déficit provocado por el desempleo es reducir el desempleo. Y esto debe hacerse con un componente sustancial de la financiación privada, es decir, con crédito del banco, si el déficit público va a ser reducido. Se trata de un hecho de contabilidad. No es una cuestión de teoría o ideología, sino simplemente un hecho. La única forma de salir de nuestro déficit es curar la crisis financiera».

Durante la Gran Depresión, los Estados Unidos pudieron salir de la crisis gracias al gasto público de Franklin D. Roosevelt… lo contrario de lo que están haciendo los Iluminados líderes españoles.

En Europa, la situación es aún peor. El gobernador de BCE, Jean-Claude Trichet, ha estado predicando austeridad mientras realizaba con sigilo un rescate bancario masivo, ofreciendo la provisión de fondos ilimitados a cambio de garantías de poco fiar y las compras de bonos de la deuda soberana que están valorados muy por encima de su precio real, dada la situación fiscal de los emisores.

Además, Alemania está pidiendo mayores recortes en la zona del euro para protegerse contra la inflación ficticia. Los estrategas políticos alemanes no entienden que sus excedentes comerciales se traducen en déficits en los países de la zona mediterránea, o que las soluciones sólo agravarán los desequilibrios existentes, aumentarán el déficit presupuestario y situará a la UE en el camino para otra contracción. The Wall Street Journal dijo que «los gobiernos que están cuidando sectores financieros frágiles, se ven obligados a apoyar algunos de los programas de austeridad más severos jamás planeados en las economías modernas, desarrollados en un momento rígido de la política monetaria».

Si la política esta aprobada tal y como está prevista, una depresión severa en los países de la periferia de la zona euro, y un descenso significativo en el resto del continente, esta casi asegurada. Allen Mattick dijo en The Wall Street Journal que «incluso los países europeos con poder sobre su propia política monetaria están seguros de que la zona euro va a sufrir una depresión».

Executive Intelligence Review informa en su edición de 2 de julio 2010 que «el significado social en curso de desempleo a largo plazo en los Estados Unidos, se hizo más evidente con el reciente lanzamiento de una encuesta de mayo de 3,000 adultos estadounidenses por el Centro Pew de Investigación (http://pewresearch.org/). En dicha encuesta se concluyó que más de la mitad (55%) de todos los adultos en la fuerza laboral dicen que en los últimos dos años han perdido su empleo o han aceptado un recorte de su salario o una reducción de las horas, o estaban obligados a convertirse en trabajadores involuntarios a tiempo parcial. Si sumamos a sus cónyuges, sus padres, o hijos mayores de edad, prácticamente todos los trabajadores de Estados Unidos han sido afectados con un trabajo o salario reducido durante este colapso.

Esta caída del empleo causada de forma deliberada por la des-industrialización de los Estados Unidos y la sustitución de la industria por la economía del juego financiero en los últimos 40 años, se encuentra en la raíz de la propagación desintegradora de la vida social en los Estados Unidos. Desempleados y trabajadores pobres no pagan impuestos. El colapso de los ingresos fiscales ha afectado a las comunidades con fuerza de huracán, causando que se lleven a cabo olas de recortes en los servicios».

Sin cambios en el modelo económico, apostando por la industria pesada, crecimiento tecnológico, infraestructura, centros nucleares, trenes de alta velocidad de última generación y reorganización de la fuerza laboral, no tardaremos mucho en entrar en una nueva Edad de las Tinieblas con todas sus catastróficas consecuencias.

Entonces, podríamos decir con toda la seguridad – Bienvenido al Nuevo Orden Mundial.

Daniel Estulin

via PELIGRO INMINETE DEL DESPLOME FINANCIERO » Página Oficial de Daniel Estulin.